¿QUÉ SON LAS CONTRACTURAS MUSCULARES?

Las contracturas son una complicación común de enfermedades neurológicas y musculoesqueléticas caracterizadas por una reducción de la movilidad articular.

No se debe confundir el término “contractura” con el de “contracción” (proceso de acortamiento muscular para desarrollar una determinada acción) ya que el primero es patológico (referido a una enfermedad) y requiere tratamiento, mientras que el segundo caso es fisiológico.

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Según las estructuras implicadas podemos diferenciar varios tipos de contraturas:

1)   Contractura mioestáticca

El músculo se encuentra en un acortamieno leve contínuo pero sin lesión en la unidad muscular. Este tipo de contractura suele ser producido por un requerimiento muscular inusual (por ejemplo en personas sedentarias que realizan un ejercicio físico puntual). Se resuelve en un periodo de tiempo relativamente corto con la realización de estiramientos suaves.

2)   Adherencias

Producidas por un déficit de movimiento que provoca cambios en el tejido conjuntivo “fijándolo” en posición acortada. Ésta es una de las razones por las que será importante realizar ejercicio físico.

3)   Adherencias del tejido cicatrizal

Posteriormente a una respuesta inflamatoria (por patología química o mecánica) se puede formar tejido cicatrizal que, si se adhieren entre sí y con el tejido que las rodea, se formará una cicatriz que restringirá el movimiento.

4)   Contractura irreversible

Se produce cuando los tejidos blandos y el tejido conjuntivo se han sustituido por tejido óseo o fibrótico, carente de extensibilidad y provocando por tanto una pérdida de movilidad.

5)   Contractura pseudomioestática

Producida por una lesión del sistema nervioso central que provoca que el músculo esté en una contracción constante.

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Las contracturas más frecuentes se dan en la zona cervical (cuello) y en la musculatura de la espalda.

Las contracturas cervicales  afectan sobre todo al trapecio (gran músculo que abarca desde la base del craneo, cuello, hacia el hombro y llega hasta la mitad de la espalda; provocando dolor en toda esa zona). La causa de esto suele ser por malas posturas mantenidas o esfuerzos repetidos (muy típico en estudiantes, profesionales que trabajan con ordenador, conductores de vehículos…) aunque también lo pueden producir otras causas como el latigazo cervical (tipico tras accidentes de tráfico), artrosis, hernias…

En ocasiones estas contracturas cervicales pueden producir cefaleas (dolores de cabeza), parestesias en las manos, mareos, vértigos…

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Las contracturas dorsales constituyen otro de los grandes problemas de la sociedad actual (8 de cada 10 pacientes sufren contracturas y dolores de espalda en algun momento de su vida). En general, los músculos más involucrados son los erectores de la columna (debido a una asimetría en el equilibrio de la columna vertebral). Esto produce dorsalgias (dolor en la zona alta de la espalda) y lumbalgias (dolor en la zona baja de la espalda) y una perdida de movilidad en la zona afectada pudiendose acompañar de otros síntomas como: dolor, mareos, zumbidos en el oído, vértigo, adormecimiento…

 

Estás contracturas y dolores de espalda se producirán con mayor frecuencia en aquellas personas que presenten facotres de riesgo como: malos hábitos posturales, sedentarismo, falta de fuerza y resistencia de la musculatura de la columba, traumatismos, trabajos pesados, edad avanzada, patologías congénitas, sobrepeso, esociliosis, tratamientos con corticoides, osteoporosis…. Por lo que es importante prestar especial atención a este tipo de pacientes.

 

Como tratamiento preventivo será importante:

– Una hidratación adecuada

– Un ejericio físico habitual

– Una dosificación del esfuerzo muscular

– Un calentamiento adecuado previo al ejercicio

– Estiramientos después de realizar ejercicio

– Tener buenos hábitos posturales

 

Cuando se sufren contracturas, es importante tratarla con un especialista que determine el grado de la lesión y recomendar el tratamiento más apropiado. De cualquier forma, el protocolo que se suele seguir consiste en:

– Un tratamiento farmacológico (con analgésicos, antiinflamatorios…)

– Masaje

– Termoterapia (baños de agua caliente, manta térmica, infrarrojos, hot pack, ultrasonidos…)

– Estiramientos

– Otras técnicas como: liberación de puntos gatillo miofasciales, punción seca, osteopatía, Kinesiotaping

 

 

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Mariana Morales Rodríguez-Parets
Fisioterapeuta

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Bibliografía:

Katalinic OM, Harvey LA, Hebert RD, Moseley AM, Lannin NA, Schurr K. Stretch for the treatment and prevention of contractures. Cochrane Database of systematic reviews. 2010; 9

Kisner C, Lynn AC. Ejercicio terapéutico. Fundamentos y técnicas. 1ª Ed. Barcelona: Paidotribo; 2005

Delgadotrauma: http://www.delgadotrauma.com/upload/Contractura%20cervical.pdf

Moore KL, Agur AMR. Fundamentos de anatomía con orientación clínica. 2ªEd. Buenos Aires: Médica Panamericana; 2003 (pág. 300)

Infobae: http://saludable.infobae.com/contractura-y-lumbalgia-un-mal-que-afecta-a-la-mayoria-de-los-argentinos/

Moral S, Javayoles V, Sobrino JJ. Manual básico de técnicos de aeróbic y fitness. 1ª ed. Barcelona: Paidotribo; 2004 (pág. 75)

Madridfisioterapia: http://www.madridfisioterapia.com/?p=79

Fisaude: http://www.fisaude.com/fisioterapia/lesiones/contracturas/otras-tecnicas.html

 

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